El pasado 3 de agosto, la Ribera de Deusto se llenó de color y espiritualidad con la celebración del Gran Magal, la festividad más importante de la comunidad musulmana senegalesa. El evento reunió a unos 5.000 fieles de Euskadi y Cantabria en una jornada marcada por la convivencia vecinal en un barrio en plena transformación.
Nuestro presidente, Miguel Ángel Esnaola, participó activamente en esta celebración, que tiene lugar en Bizkaia cada tres años. Su presencia refleja el estrecho vínculo y la relación constante que en la Asociación Norai mantenemos con la comunidad muridí, tanto aquí como en su origen.
Las calles de Zorrozaurre se vistieron con los tradicionales boubous y túnicas de la cofradía sufí muridí, en un día dedicado a la oración y el recuerdo espiritual. Esta conexión cultural y de confianza tiene raíces profundas: Touba, la ciudad santa senegalesa donde está enterrado el fundador de la cofradía y principal lugar de peregrinación del Magal, es el mismo destino donde desde Norai abrimos una escuela hace 8 años para ofrecer un futuro educativo a más de un centenar de niños y niñas.
Para nuestra entidad, apoyar y formar parte de estos encuentros —en coordinación también con la Mesa de Participación de Diversidad Religiosa del Ayuntamiento de Bilbao— es fundamental para seguir tejiendo redes y construyendo una sociedad abierta, unida y diversa.


