El pasado 12 de junio tuvimos la oportunidad de presentar el proyecto Voces en Común, impulsado por la Asociación Norai y financiado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, en el marco de la Mesa de Participación de la Diversidad Religiosa del Ayuntamiento de Bilbao.
Bilbao es una ciudad caracterizada por una notable diversidad de creencias religiosas, convicciones y expresiones espirituales. Sin embargo, la coexistencia de estas en un mismo territorio no garantiza el conocimiento mutuo ni la interacción basada en el respeto, el reconociendo y la confianza. La ausencia de espacios de escucha y diálogo puede favorecer la aparición de estereotipos, desconfianza o distanciamiento social entre las comunidades.
En este contexto, Voces en Común tiene como propósito impulsar espacios de encuentro seguros y respetuosos, donde las personas puedan compartir sus perspectivas, experiencias y prácticas, y reconocerse como parte de una misma comunidad.
Desde la Asociación Norai queremos agradecer la acogida, la disposición y el interés mostrado por las colectividades que integran la Mesa de Participación de la Diversidad Religiosa del Ayuntamiento de Bilbao. Su colaboración resulta fundamental para dar a conocer el proyecto y facilitar la participación de las comunidades religiosas y de todas aquellas personas interesadas en formar parte del proyecto Voces en Común.
Este espacio reúne a representantes de diversas confesiones y comunidades religiosas presentes en la ciudad, entre ellas la Iglesia Católica, el Consejo Evangélico de Euskadi, la Iglesia Evangélica de Filadelfia, la Iglesia Evangélica Española, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia Ortodoxa Rumana, los Testigos de Jehová, las mezquitas Assalam, Bader, Al Furkan y Rekalde, la Cofradía de los Mourides, la Comunidad Bahá’í, la Comunidad Hinduista, la comunidad taoísta y la Comunidad Budista. Asimismo, forman parte de la Mesa, como Secretaría Técnica, el Instituto de Derechos Humanos Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto y la Fundación Ellacuría.

