El proyecto Etorkizuna Musikatan
de la Asociación Norai participó ayer, 18 de noviembre, en la jornada «Taller:
Intercambio de propuestas para la puesta en práctica de la interseccionalidad /
Tailerra: Intersekzionalitatea praktikan jartzeko proposamenak trukatzea»,
organizada por EAPN Euskadi y dinamizada por las autoras de la guía Hacia la
práctica de la interseccionalidad, Itziar Gandarias y Uxue Zugaza.

El encuentro reunió a entidades
sociales de diferentes ámbitos con el objetivo de compartir experiencias,
herramientas y retos a la hora de trasladar la interseccionalidad al trabajo
cotidiano. La sesión se desarrolló en formato participativo, combinando
momentos de reflexión colectiva con dinámicas de intercambio entre
organizaciones.
Durante el taller, las autoras de
la guía ofrecieron claves para comprender la interseccionalidad como una
herramienta política y práctica, orientada a reconocer cómo interactúan
distintos ejes de desigualdad —género, origen, clase, edad, orientación sexual,
diversidad funcional, entre otros— en las realidades de las personas. Se
debatió sobre la importancia de adoptar miradas flexibles, situadas y sensibles
al contexto, así como de revisar las lógicas internas de las organizaciones,
sus metodologías y sus formas de relación con la comunidad.
Desde el proyecto Etorkizuna
Musikatan, se puso en valor cómo la música y los procesos creativos favorecen
espacios de encuentro comunitario en los que emergen identidades diversas, y
cómo estas prácticas pueden reforzarse mediante una mirada interseccional que
visibilice a quiénes se está llegando y a quiénes no.

La jornada permitió identificar
retos comunes, como la necesidad de generar participación significativa,
repensar los lenguajes y categorías que se utilizan en la intervención social,
y fortalecer el trabajo en red entre entidades que trabajan con distintos
colectivos y problemáticas.
El encuentro concluyó con el
compromiso compartido de seguir avanzando hacia una práctica interseccional que
no se limite a un concepto teórico, sino que se traduzca en acciones concretas,
procesos «a fuego lento» y formas de intervención que pongan en el centro la
complejidad de las experiencias de las personas y las comunidades.